¿Qué Se Nos Perdió En Radio Centro?

18 de junio de 2017



Un lunes llegamos como el albur, de dos en dos. Unos de regreso otros por primera vez, pausadamente nuestras miradas escurrían por los rincones del famoso trebol de constituyentes y reforma de la ciudad de México.

Apilados como parvada de pollos, de una esquina a otra nos invitaron a pasar al mismísimo corazón de Grupo Radio Centro: la plática de bienvenida: una junta previa de la pura calicatencia en ingeniería mexicana en radiodifusión. No podía faltar el cierre del primer día de trabajo con una comida en las alturas, no recuerdo el piso, solo llevaré conmigo esta imagen por siempre: un buen pedazo de salmón frente a mis ojos.

La playera cambiaba de color, se pintaba de rojo y mientras esto ocurría las preguntas saltaban de cien a cien, hasta hacer estallar los hemisferios cerebrales.

Qué se nos perdió en Radio Centro:

-Queríamos escuchar la tonada de: oigo radio centro.

-Escuchar a la voz universal en la parte más alta del cuadrante

-Platicar con la muchedumbre de Esquinca: ahhhhhhhhh!

-Tal vez buscábamos a la caravana de regalos

-Alguien llegó con la idea de pedir una famosa de Luis Miguel a Arturo Macías

de 97.7

-Por supuesto que las féminas del equipo pedían a gritos las lecturas de Mariano Osorio

-Analizamos la estatura y el grosor de nuestros cuerpos y estamos listos para la operación salvavidas de Radio Centro

- y para evitar que nos cayeran basuritas en el ánimo buscamos el club de los optimistas

-entre tanto pasillo encontramos al personaje de la voz siempre juvenil Arturo Flores y sus: guerreros de la música y chicas 97.7

-El tío del pelos le heredó su credencial del club de los Beatles, uno de los más añejos en el mundo

-Encontramos la cabina donde estuvo Jacobo

-La consentida con su música de pegue que está en espera de entrar al aire

-el tour por el cerro del chiquigüite para conocer las instalaciones de GRC

-También nos llegó el recuerdo de la emisora que regalaba azúcar.

-El panda y su constante berrinche por encontrar el oso de peluche que dejó en la z y saludar a su Gabichin, compañero de correrías noventeras

-Buscar los guiones de El Roa show

-Conocer en vivo un cajón de estacionamiento para uno solito y de ocupación inmediata

-Ver a Sarmiento en su Harley

-Escuchar la voz de Lupita Juárez

-Llenarnos los oídos de recuerdos musicales.

-Conocer el helicóptero de las noticias

-Llegar a Los Ángeles vía la 93.9 de Los Ángeles.

-Aquí estuvo la plataforma musical más importante de américa

-Reconocer la ingeniería orgullosamente hecha en el IPN

Lo cierto es que llegamos a integrarnos a la gran familia mexicana y su máxima audiencia en medios y si usted quiere agregar su opinión de que más se nos perdió en Radio Centro ¡adelante éste es un libro abierto y usted escribe bien bonito!




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